Seguro que más de una vez te han llamado del banco proponiéndote cambiar el seguro del coche o de tu hogar para que lo hagas con ellos. Es más, puede que incluso te hayan ofrecido un seguro de vida; o un seguro de viaje, si has solicitado moneda extranjera para irte de vacaciones a otro país. Es una situación con la que nos encontramos a menudo y que nos lleva a preguntarnos qué es mejor: ¿un seguro de una correduria de seguros o del banco? El hecho de que los bancos amplíen su oferta de servicios no significa que puedan suplir a los profesionales de otros sectores.

¿Qué es una correduría de seguros?

Pero, antes de entrar a fondo en las ventajas que tiene contratar el seguro con un especialista, vamos a conocer un poco mejor este perfil. Hablamos de expertos que ejercen como mediadores entre la aseguradora y el usuario. Dicho en otras palabras, estos profesionales se encargan de asesorarnos a nosotros como clientes sobre el seguro que mejor se adapta a nuestras necesidades entre todos los que hay en el mercado. Siempre se ponen del lado del cliente, defendiendo nuestros intereses si el seguro nos pone problemas o impedimentos.

También hay que destacar que estos profesionales trabajan con varias aseguradoras a la vez, de modo que nos resultará mucho más fácil encontrar el seguro adecuado. En cambio, el papel de los bancos a menudo se limita a comercializar los seguros de las compañías con las que tienen acuerdos, por lo que la oferta es mucho más reducida. El volumen de clientes que pueda tener un corredor de seguros le permite ofrecernos descuentos, de modo que el seguro nos puede salir incluso más barato que si lo contratamos directamente a la compañía.

Ventajas de la correduría de seguros frente al banco

Ahora que ya sabes qué hace un corredor de seguros, seguramente te hagas una idea de por qué es más interesante esta opción que los seguros que nos ofrecen los bancos. A continuación, te vamos a presentar las ventajas del corredor sobre los seguros de la banca, ese valor añadido que nos ofrecen los profesionales del mundo de los seguros que tu banquero no puede ofrecerte.

Un profesional dedicado únicamente a los seguros

Lógicamente, la principal diferencia entre un corredor de seguros y un banquero es el alto grado de especialización que nos ofrecen los corredores de seguros. Se trata de un perfil que se dedica única y exclusivamente al mundo de los seguros, cuyo día a día consiste en la gestión de las pólizas y el trámite de siniestros. Si el coche te ha dejado tirado o si te ha reventado una tubería en casa, sabrá cómo actuar en todo momento y te ofrecerá el mejor asesoramiento.

En cambio, un banquero puede ofrecerte un seguro, pero no tiene los mismos conocimientos ni la experiencia que pueda ofrecernos un corredor de seguros. Ten en cuenta que los banqueros suelen ser profesionales financieros. Deberíamos acudir a ellos si queremos una tarjeta de crédito, si tu empresa necesita un préstamo y si vas a comprarte un piso y necesitas una hipoteca; pero a la hora de contratar un seguro no parece el profesional ideal. Además, igual que te ofrece un seguro te puede ofrecer una televisión o un coche. ¿Comprarías un coche en el banco antes que en un concesionario?

La defensa de los asegurados

Decíamos al principio que una de las características de los corredores de seguros es que siempre están al lado del cliente, y el mejor ejemplo lo encontramos cuando tenemos un problema. A la hora de afrontar el siniestro, lo más probable es que el banquero que te vendió el seguro te de el teléfono de la póliza para que llames y que te atienda directamente la compañía. Y hasta aquí llega la implicación de estos profesionales a la hora de ayudarte.

En cambio, un corredor de seguros te atenderá y será el que se ponga en contacto con la compañía que has contratado. Como decíamos en el punto anterior, la experiencia de los corredores siempre es un plus. Toda ayuda es buena a la hora de lidiar con las compañías de seguros, y una correduría siempre nos echará una mano. No son pocos los casos de clientes desencantados porque sienten que el banco los deja tirados a la hora de gestionar los siniestros con el seguro que les han ofrecido.

Precios más económicos

Una de las estrategias habituales de los bancos a la hora de vendernos cualquier seguro es asegurar que pagaremos menos con ellos. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Ya hemos dicho que con las corredurías podemos acceder a descuentos. Los datos apuntan a que podemos ahorrar entre un 30 % y un 40 % contratando el seguro con un profesional del ramo, obteniendo más coberturas de las que nos ofrecería un banco. Como en cualquier compra que hagas, la clave está en comparar precios, primas… y coberturas.

Atención personalizada

A todos nos gusta que nos atiendan de la mejor forma posible, y los corredores de seguros lo hacen. Algo que no podemos decir de los banqueros, al menos en lo que se refiere a la hora de tratar con los seguros. Un profesional de los seguros te ofrecerá una atención personalizada, clara y objetiva, sin ninguna intención oculta como hacen muchas veces los banqueros a la hora de ofrecernos seguros. El cliente es el centro de atención, y su bienestar el objetivo número uno.

No podemos decir lo mismo de los banqueros. En cierto modo, nos tratan como números, pues suelen tener un objetivo de pólizas que vender. Tienen una proyección semanal o mensual de pólizas que vender para que cuando acabe el ejercicio fiscal cuadren las cuentas de resultados, y en esa misión de vender a toda costa no es fácil garantizar que consigamos la cobertura que realmente necesitamos.

Mayor atención al cliente

Una de las principales críticas de los usuarios de banca es que las entidades bancarias tienen un horario cada vez más reducido. Muchas abren únicamente de mañana, cuando la mayoría de la gente está trabajando, lo que puede suponer un problema importante para muchos trabajadores. Si tu banco abre de 8:30 a 14:00 y tú acabas de trabajar más tarde, ¿cómo vas a ir al banco? En cambio, las corredurías de seguros trabajan por las tardes. Así, puedes acudir y reunirte con el corredor de seguros sin problema o llamar por teléfono con más tranquilidad.

Más oferta…

Otro de los aspectos que hemos mencionado de pasada es que los bancos comercializan seguros de entidades. La aseguradora X llega a un acuerdo con un banco, y este ofrece los seguros a sus clientes mediante la red de oficinas bancarias y gestores de banca. Una oferta claramente limitada a un cierto número de seguros que supone un perjuicio para el cliente. Tendremos menos donde elegir, lo que implicará más dificultades para encontrar lo que buscamos y un precio más alto.

Por su parte, una correduría puede tratar con más de 25 aseguradoras a la vez sin problema. Es cierto que puede tener acuerdos con algunas de ellas, como los descuentos que hemos visto antes, pero también es verdad que cuanto mayor sea la oferta, más saldrá ganando el cliente. Contratar el seguro sabiendo que el corredor no se casa no nadie es la mejor garantía que podemos tener de que nos ayudará a conseguir la opción más interesante para nuestros intereses.

…Y más fácil de utilizar

A estas alturas, no te sorprenderás si te decimos que la operativa de los bancos es compleja. Dicho con otras palabras, no siempre nos ofrecen todas las facilidades que nos gustaría a la hora de hacer ciertas gestiones. En especial, cuando no son de su agrado. Por no hablar del trabajador que nunca está cuando necesitamos hablar con él y nadie puede atendernos. En cambio, en las corredurías siempre hay alguien dispuesto a atenderte. No es que nos garanticen una atención personalizada, es que siempre tendremos a alguien que nos escuchará y nos ofrecerá una solución.

¿Cómo puedo cambiar mi seguro?

Llegados a este punto, conviene recordar que siempre estás a tiempo de cambiar tu seguro por uno más económico. Da igual si lo tienes en el banco o en otra compañía, lo mejor que puedes hacer es contactar con un corredor de seguros para que te aconseje. Para poder realizar la operación, tendrás que solicitar el cambio al menos un mes antes de que caduque la póliza. Suelen ser pólizas anuales, que deberás renovar periódicamente, así que siempre tienes las opción de no renovar el seguro y cambiarlo a uno que se ajuste mejor a lo que necesitas.

En conclusión, contratar un seguro en una correduría de seguros siempre será mejor que en un banco. Encontramos una mayor oferta que nos permitirá elegir la mejor opción calidad-cobertura-precio, con el añadido de que nos atenderán profesionales especializados en el mundo de los seguros que siempre estarán a nuestro lado. Un valor añadido que los seguros de la banca no pueden ofrecernos.